Mantenimiento de la salud en las personas mayores
Hoy nos encontramos con un seminario muy interesante acerca del estado de las personas mayores con respecto a su salud. Para ello, hemos hecho un pretest individual para conocer lo que sabíamos de este tema a priori y posteriormente lo hemos puesto en común entre todos.

Una vez que tenemos las ideas generales, hemos afianzado nuestro conocimiento y hemos recordado conceptos tan importantes para nosotros como son la prevención de las enfermedades y la promoción de la salud.
La prevención sería aquel “conjunto de medidas que se deben aplicar, en cada uno de los períodos existentes en la historia natural de la enfermedad, para actuar evitando que se produzca la enfermedad, o en su caso, que se diagnostique y evite su progresión, o para su tratamiento y rehabilitación”. Encontraremos tres niveles de prevención que podemos apreciar muy en la siguiente imagen en comparación con la salud y la enfermedad:
Es en el primer nivel, prevención primaria, aquella destinada a disminuir la incidencia de una enfermedad, reduciendo el riesgo de nuevos casos, donde encontramos la promoción de la salud.
Definimos promoción de la salud, según la Carta de Otawa. I Conferencia Internacional sobre promoción de la Salud 1986, como “el proceso que permite a las personas incrementar el control sobre su salud para mejorarla; afecta al conjunto de la población en su vida diaria y está dirigido a la intervención sobre los determinantes de la salud”¹.
Como enfermeros/as, podemos trabajar con la prevención de enfermedades como la gripe, tétanos, neumonía mediante las campañas de vacunación, debemos fomentar la dieta sana y equilibrada, la realización de actividad o ejercicio físico suministrand
o información necesaria en todo momento, prevenir las caídas tan frecuentes en nuestros mayores, no solo eliminando barreras arquitectónicas, sino dándole consejos y recomendaciones y también podríamos llevar a cabo actividades dirigidas a eliminar factores de riesgo y hábitos como el alcohol y el tabaco.
En la prevención secundaria, actuaciones dirigidas a disminuir la prevalencia de una enfermedad, reduciendo su evolución y duración, encontraríamos los exámenes y autoexámenes de exploración para la detección de precoz de patologías como Ca de mama, control de la HTA, glucemia, tratamiento farmacológico, y muy importante la detección precoz de la depresión, las incontinencias y las pérdidas de agudeza visual y capacidad auditiva, porque ser anciano no es sinónimo de no querer disfrutar de la vida.
De esta manera, a modo de síntesis, nuestro papel como enfermeros/as en cada una de las áreas de la promoción de la salud, donde está incluida la salud del anciano, sería la determinación del nivel de salud de individuos y grupos comunitarios, detección de riesgos, fomento de conductas saludables, autocuidados y participacion comunitaria así como intervención en determinados entornos y situaciones, todo ello formando parte de un equipo multidisciplinario.

1. OMS. Carta de Ottawa para la Promoción de Salud. 1986. [citado: 03 nov 2015]. Disponible en:webs.uvigo.es/mpsp/rev01-1/Ottawa-01-1.pdf




