Presentación caso clínico
En este seminario todo el alumnado se dispuso a presentar su caso clínico en referencia al envejecimiento del ser humano. Aquí expongo yo el mío.
En este seminario todo el alumnado se dispuso a presentar su caso clínico en referencia al envejecimiento del ser humano. Aquí expongo yo el mío.
El proceso enfermero es atribuido a Florence Nightingale. Este proceso de Cuidados es la aplicación de la Metodología Científica, como manera sistemática de resolver los problemas del ámbito profesional enfermero.
“Proceso Enfermero es una forma dinámica y sistematizada de brindar cuidados enfermeros. Eje de los abordajes enfermeros, el proceso promueve unos cuidados humanistas, centrados en unos objetivos (resultados) y eficaces.También impulsan a las enfermeras a examinar continuamente lo que hacen y plantearse como pueden mejorarlo” R. Alfaro (2003).
En él, vamos a encontrar una serie de etapas, definidas como “la puesta en práctica de las intervenciones planificadas para lograr los resultados propuestos”, que podemos apreciar en el siguiente esquema y que como vemos están interrelacionadas, porque se trata de un proceso dinámico:

El Modelo que nosotros seguiremos para desarrollar nuestro trabajo y nuestros cuidados será el de Virginia Henderson, resumido practica mente en la definición que esta da de la función propia de la enfermera: “Asistir a la persona sana o enferma en la realización de aquellas actividades que contribuyen a la salud o su recuperación, o a morir de forma placentera, acciones que él o ella realizaría por sí mismo si tuviera la suficiente FUERZA, CONOCIMIENTO o VOLUNTAD. De forma que ello ayude a conseguir un grado de independencia lo antes posible”.
Dicho modelo por tanto, a grosso modo, podría resumirse en el siguiente esquema, tomado de Fernández FC, Garrido AM, Santo TPM, Serrano PMD. Enfermería Fundamental.:

Según el artículo “La enfermedad del Alzheimer”, clinicamente, es una enfermedad que “se expresa como demencia de comienzo insidioso y lentamente progresiva, habitualmente iniciada con fallos de memoria reciente y que termina con un paciente postrado en cama, totalmente dependiente”¹.

Destacan varias etapas o fases: “primera fase o etapa de fallos de memoria y conflictos de familia”, “segunda fase o etapa de afasias, apraxias y elementos del Síndrome de Gerstmann” y “tercera fase o pérdida de la marcha”¹.

En nuestro documental, podemos ver:
Con respecto a los síntomas que hemos dicho anteriormente, se evidencian en el documental de la siguiente manera:
Con respecto a los cuidados recibidos, su hija se porta muy bien con ella, aunque es cierto que al principio, al no poder creerse la enfermedad de su madre, le hablaba mal, la intentaba corregir, pero es por el propio hecho de no aceptar que su madre tiene Alzheimer. Luego, en la residencia, parece que está en un lugar muy cómodo y donde están muy pendiente de ella en todo momento.

María tiene 68 años, es autónoma para la ABVD y AIVD, y se dedica a las tareas del hogar. Convive con su marido Álvaro de 74 años (jubilado) y su hijo José de 27 años (estudiante). Tiene otros tres hijos independizados, dos hijos y una hija (Mª Carmen).
Ingresa el 05/10/08 para cirugía programada de sustitución valvular mitral y es intervenida el 07/10/08.
Dos días después, durante el postoperatorio, presenta de forma brusca hemiparesia derecha, parálisis facial del mismo lado y afasia, siendo diagnosticada por neurología de accidente isquémico izquierdo.
El 29/10/08 aparecen edemas, hipotensión, taquicardia y oliguria, es valorada de nuevo por cirugía, que diagnostica derrame pericárdico. Es ingresada en la unidad de coronarias, realizándole periocardiocentesis evacuadora por compromiso hemodinámico.
María era una persona autónoma, actualmente es dependiente total y precisa ayuda para realizar todas la ABVD. Se muestra desconectada del medio.
Su cuidador Álvaro, manifiesta falta de conocimientos sobre cuidados, está dispuesto a asumir los cuidados de su esposa y aunque siente apoyo de sus hijos no le parece suficiente.

Como podemos apreciar, resulta necesario coordinar el Plan Asistencial y derivar a profesionales de otras disciplinas para la asistencia de la paciente y su cuidador: Fisioterapeuta, Unidad de Atención al Cuidador, para el apoyo emocional del mismo, Unidad de Trabajo Social, para el asesoramiento de los distintos resursos, etc. Es aquí donde aparece la figura de la Enfermera Gestora de Casos.
Según el artículo titulado: Influencia de las Enfermeras Gestoras de Casos hospitalarias sobre la precaución de las cuidadoras para asumir el cuidado domiciliario, “la Enfermera Gestora de Casos, también denominada Enfermera de Enlace, tiene como objetivo facilitar la coordinación entre los profesionales de los distintos niveles y sectores, potenciando una respuesta única más eficiente para la atención integral de las necesidades de salud de esta población”¹.

Con respecto a nuestra tarea, creemos que es adecuada la metodología utilizada, nuestro proceso enfermero que nos hace ser a los enfermeros parte de una disciplina científica, llegando correctamente a la identificación de los problemas. En cuanto a la intervención de otras disciplinas profesionales, pensamos que es una tarea estupenda, ya que somos un equipo multidisciplinar por eso mismo, porque entre todos, ayudamos a nuestros pacientes de la mejor forma posible en su proceso de salud/enfermedad. A raíz de esto, vemos la gran importancia de la Gestora de Casos, su trabajo es importante tanto para los pacientes como para nosotros, ya que resultaría un completo caos establecer una conexión entre todos los profesionales, entre estos y el paciente, entre el paciente y otras unidades como servicios sociales, e incluso sería imposible la continuidad asistencial, tan importante tanto para la recuperación como para evitar problemas futuros o recaidas, porque sería tarea de todos y al final de nadie.
Por último, respecto al cuidador, nos resulta una excelente idea integrarlo en el plan de cuidados del paciente, así como unificar criterios de actuación para aumentar la confianza de este en el equipo, ya que es mucha carga, física, económica, emocional sobre todo…a la que se encuentran sometidos, y muchas veces, necesitan nuestra “mano” más que el propio paciente encamado al que se lo hacen todo y el mayor riesgo que tiene es la aparición de una UPP.

En este seminario hemos trabajado sobre la actuación de la enfermera de enlace y la de casos en aquellos supuestos donde a los pacientes se les tiene que asignar aparataje tales como grúas, camas especiales, andadores, etc que hagan más fácil su vida y la ponderación que ello precisa para saber a quienes se les deben asignar por sus bajos ingresos especialmente.
Luego hemos estado en el piso de simulación de nuestra facultad de Enfermería Macarena de la US, donde hemos visto muchos de los dispositivos de ayuda que son o pueden ser de gran ayuda para nuestros pacientes.
Las ayudas técnicas o tecnologías de apoyo, son los productos fabricados específicamente o disponibles en el mercado, cuya función es la de permitir o facilitar la realización de determinadas acciones, de tal manera que sin uso, estas tareas serían imposibles o muy difíciles de realizar para un individuo en una situación determinada.
Las podemos clasificar en:




Favorecen la movilidad:


Favorecen la alimentación: cubiertos especializados, manoplas, mangos de espumas, cuchillo mecedora, vasos con tetina antiderrame y antirreflujo…


Favorecen la higiene:

Favorecen la eliminación:


Favorecen vestirse y desvestirse:

Anciano frágil. Caso Señora Margarita
Caso de referente al anciano frágil o de riesgo. Antes de comenzar a trabajar el caso que nos ocupa, vamos a definir a este tipo de anciano como “aquel que debido a tener una edad muy avanzada, a factores de tipo social o de perdida de salud, tienen un elevado riesgo de perder su autonomía, de sufrir complicaciones en su estado de salud, de morir o de ingresar en una institución si no reciben la ayuda adecuada.”
El caso clínico que vamos a tratar es el siguiente:

Como podemos ver, aunque el paciente sea el marido de Margarita, al tratarse de su cuidadora principal y tener avanzada edad, también nos debe importar y debemos tratarla por su propio bienestar y por ende, el del propio paciente que recibe sus atenciones.
Según los datos expuestos en el caso, los criterios de fragilidad que presenta esta cuidadora anciana son: edad (78 años), polimedicación (tratamiento domiciliario con AAS, enalapril, Atorvastatina, Omeprazol y Bisoprolol), las características sociales, económicos y familiares (no tienen hijos y solo las visitan ocasionalmente una cuñada y dos sobrinas. Solo tienen como ingreso la pensión de jubilación de Manuel) y los trastornos del estado de ánimo (se siente ansiosa, cansada, desesperanzada, temerosa…).
La VGI sería la siguiente:
Durante el período de hospitalización de su esposo, se identificaron las
siguientes Etiquetas Diagnósticas de la cuidadora:
Por otro lado, los recursos sociosanitarios que podrían satisfacer las necesidades de esta señora serían: GAM (terapia de grupo con personas que se encuentran en su misma situación), participar con la enfermera y las auxiliares en la realización de los cuidados hospitalarios de Manuel para su aprendizaje e informar y solicitar la Tarjeta + Cuidados de la Junta de Andalucía donde se le ofrecen diversos recursos o preferencias por ser cuidadora principal.
Por tanto, hemos podido ver la importancia que tiene que exista un equipo multidisciplinar coordinado e integrado. Gracias a ello, hemos podido detectar estos problemas en la cuidadora y derivarlos a diversos profesionales para conseguir los mejores resultados posibles.
Este equipo lo podemos ver en la siguiente fotografía:

VALORACIÓN GERIÁTRICA INTEGRAL
Este quinto seminario ha sido muy interesante y dinámico y nos ha ayudado mucho a comprender cómo se realiza una valoración geriátrica integral, así como las partes que la componen.
El paciente geriátrico presenta características particulares que hacen necesario un abordaje diferente del que usualmente se emplea para evaluar a la población adulta en general.
La VGI se define como un “proceso diagnóstico multidimensional e interdisciplinario, diseñado para identificar y cuantificar los problemas físicos, funcionales, psíquicos y sociales que pueda presentar el anciano, con objeto de desarrollar un plan de tratamiento y seguimiento de dichos problemas, así como la óptima utilización de recursos con los cuales afrontarlos”.¹
Son cuatro las dimensiones o áreas que conforman dicha valoración:
En la esfera clínica se recogerían los signos y síntomas del paciente y todo aquello recogido mediante la anamnesis que llevan a establecer el diagnóstico. En la esfera funcional, se recogerán todas aquellas condiciones que incluyen las actividades básicas de la vida diaria (ABVD), las actividades instrumentales de la vida diaria (AIVD), y la capacidad de movilidad.
En la esfera social encontramos el entorno familiar, las redes de apoyo y los recursos externos del paciente, y por último, en la esfera mental podemos encontrar una parte afectiva, una de las condiciones no valoradas a menudo en los adultos mayores y característica determinante de la salud y calidad de vida del anciano y otra cognitiva, resultado del funcionamiento global de sus diferentes áreas intelectuales: pensamiento, memoria, percepción, comunicación, orientación, cálculo, comprensión y resolución de problemas.
Una vez que conocemos esto, vamos a aplicarlo al caso clínico trabajado en seminarios: “Varón de 78 años que ingresa en la Unidad de Media Estancia procedente del Servicio de Neumología de su hospital de referencia, para convalecencia tras un episodio de mediastinitis secundaria a un desgarro esofágico”.
Bibliografía
1-Domínguez-Ardila A GMJ. Valoración Geriátrica Integral. Medigraphic. 2014 Septiembre 26; 2014 21 (1) http://www.medigraphic.com/pdfs/atefam/af-2014/af141f.pdf.
Hoy nos encontramos con un seminario muy interesante acerca del estado de las personas mayores con respecto a su salud. Para ello, hemos hecho un pretest individual para conocer lo que sabíamos de este tema a priori y posteriormente lo hemos puesto en común entre todos.

Una vez que tenemos las ideas generales, hemos afianzado nuestro conocimiento y hemos recordado conceptos tan importantes para nosotros como son la prevención de las enfermedades y la promoción de la salud.
La prevención sería aquel “conjunto de medidas que se deben aplicar, en cada uno de los períodos existentes en la historia natural de la enfermedad, para actuar evitando que se produzca la enfermedad, o en su caso, que se diagnostique y evite su progresión, o para su tratamiento y rehabilitación”. Encontraremos tres niveles de prevención que podemos apreciar muy en la siguiente imagen en comparación con la salud y la enfermedad:
Es en el primer nivel, prevención primaria, aquella destinada a disminuir la incidencia de una enfermedad, reduciendo el riesgo de nuevos casos, donde encontramos la promoción de la salud.
Definimos promoción de la salud, según la Carta de Otawa. I Conferencia Internacional sobre promoción de la Salud 1986, como “el proceso que permite a las personas incrementar el control sobre su salud para mejorarla; afecta al conjunto de la población en su vida diaria y está dirigido a la intervención sobre los determinantes de la salud”¹.
Como enfermeros/as, podemos trabajar con la prevención de enfermedades como la gripe, tétanos, neumonía mediante las campañas de vacunación, debemos fomentar la dieta sana y equilibrada, la realización de actividad o ejercicio físico suministrand
o información necesaria en todo momento, prevenir las caídas tan frecuentes en nuestros mayores, no solo eliminando barreras arquitectónicas, sino dándole consejos y recomendaciones y también podríamos llevar a cabo actividades dirigidas a eliminar factores de riesgo y hábitos como el alcohol y el tabaco.
En la prevención secundaria, actuaciones dirigidas a disminuir la prevalencia de una enfermedad, reduciendo su evolución y duración, encontraríamos los exámenes y autoexámenes de exploración para la detección de precoz de patologías como Ca de mama, control de la HTA, glucemia, tratamiento farmacológico, y muy importante la detección precoz de la depresión, las incontinencias y las pérdidas de agudeza visual y capacidad auditiva, porque ser anciano no es sinónimo de no querer disfrutar de la vida.
De esta manera, a modo de síntesis, nuestro papel como enfermeros/as en cada una de las áreas de la promoción de la salud, donde está incluida la salud del anciano, sería la determinación del nivel de salud de individuos y grupos comunitarios, detección de riesgos, fomento de conductas saludables, autocuidados y participacion comunitaria así como intervención en determinados entornos y situaciones, todo ello formando parte de un equipo multidisciplinario.

1. OMS. Carta de Ottawa para la Promoción de Salud. 1986. [citado: 03 nov 2015]. Disponible en:webs.uvigo.es/mpsp/rev01-1/Ottawa-01-1.pdf
En este seminario hemos comenzado a tratar los aspectos del caso clínico del paciente geriátrico que vamos a realizar para esta asignatura, comentando algunos aspectos y viendo algunos ejemplos de alumnos de años anteriores.
Así, debemos decir que el inicio del proceso enfermero (también denominado proceso de cuidados o proceso científico) se le atribuye a Florence Nightingale. Este proceso de Cuidados es la aplicación de la Metodología Científica, como manera sistemática de resolver los problemas en nuestro ámbito profesional.
R.Alfaro (2003), lo define así: “Proceso Enfermero es una forma dinámica y sistematizada de brindar cuidados enfermeros. Eje de los abordajes enfermeros, el proceso promueve unos cuidados humanistas, centrados en unos objetivos (resultados) y eficaces.También impulsan a las enfermeras a examinar continuamente lo que hacen y plantearse como pueden mejorarlo”.
En él, vamos a encontrar una serie de etapas, definidas como “la puesta en práctica de las intervenciones planificadas para lograr los resultados propuestos”, que podemos apreciar en el siguiente esquema y que como vemos están interrelacionadas, porque se trata de un proceso dinámico:

El Modelo que nosotros seguiremos para desarrollar nuestro trabajo y nuestros cuidados será el de Virginia Henderson, resumido practica mente en la definición que esta da de la función propia de la enfermera: “Asistir a la persona sana o enferma en la realización de aquellas actividades que contribuyen a la salud o su recuperación, o a morir de forma placentera, acciones que él o ella realizaría por sí mismo si tuviera la suficiente FUERZA, CONOCIMIENTO o VOLUNTAD. De forma que ello ayude a conseguir un grado de independencia lo antes posible”.
Dicho modelo por tanto, a grosso modo, podría resumirse en el siguiente esquema, tomado de Fernández FC, Garrido AM, Santo TPM, Serrano PMD. Enfermería Fundamental.:

En este segundo seminario de dicha asignatura, hemos visualizado el documental: ”El paso del tiempo, El cuerpo humano”, donde, a partir de un matrimonio de 78 y 63 años, hemos apreciado los cambios que se producen en los distintos órganos en el proceso de envejecimiento. Muy interesante es el caso del pintor francés Claude Monet, el cual por un problema de cataratas, sus cuadros presentaban diferentes colores antes y después de someterse a la intervención, llegando incluso a provocarle sentimientos negativos que lo llevaron a modificar muchas de sus obras y otras muchas llegó a destruirlas.
Un ejemplo de ello es el cuadro titulado “El estanque de Ninfeas” donde predominan los colores marrones y rojos cuando padecía de cataratas y en segundo lugar se aprecian los azules y blancos.

Una vez desarrollado este pequeño resumen del seminario, la tarea que realizazamos está dividida en varios apartados: reflexión de la importancia de diferenciar entre el envejecimiento sano y las enfermedades del envejecimiento y exposición de nuestro punto de vista acerca de las teorías del envejecimiento que mejor explican dicho proceso.
Así, en primer lugar, resulta imprescindible diferenciar al anciano sano del enfermo, definido como “aquella persona que desde el final de la edad adulta y en el discurrir de la vejez, mantiene su independencia y es capaz de satisfacer sus necesidades básicas a pesar de las limitaciones propias de la edad”. Por tanto, se producen en la persona anciana una serie de acomodaciones de los órganos que no son patologías en absoluto y que muchas veces nosotros nos empeñamos y caemos en la trampa de medicarlos innecesariamente. Estos cambios son tanto biológicos, psicológicos y sociales y los hemos visto en el documental los primeros muy bien y detalladamente explicados y los dos últimos se ven claramente en la pareja, que ante sentimientos como el amor nos dicen que con el paso de los años va adquiriendo otro significado y si al principio te enamoraban los ojos, la piel, el pelo, son ahora los valores como el cariño, el respeto y la comprensión los que lo avivan cada día.
De esta manera, además de hacer que nuestros ancianos sean polimedicados innecesariamente, es muy importante diferenciar la salud de la enfermedad en el anciano para la planificación enfermero, es decir, para dirigir nuestros cuidados y establecer unos objetivos medibles hacia la curación, si hubiese patología o por el contrario, hacia la prevención y promoción de la salud.
En segundo lugar, hemos podido apreciar diversas teorías llamativas como la de la Velocidad Vital, donde la vida estaba prefijada por el número fijo de latidos (entre 1000-2000) y los humanos somos considerados animales de pulso lento que podíamos durar hasta 1 siglo o el simil de las copias, que nos hace ver que las personas somos como una impresión que a base de replicaciones posteriores llega un momento en el cual desaparecemos.
Desde mi punto de vista, la teoría que mejor explica la vejez es la de los Radicales Libres, perteneciente a las Teorías Sistémicas, siendo estos moléculas o sustancias de desecho consecuencia de procesos metabólicos a lo largo del tiempo y causantes de la mayoría de los cambios y daños provocados en el organismo.
En este aspecto, nuestro papel como enfermero de prevención y promoción crece exponencialmente, ya que son muchos los factores como el consumo de oxígeno a lo largo de la vida, la dieta con alimentos ricos en comidas grasas y a la brasa o por el contrario en antioxidantes, el consumo de tabaco, alcohol, etc, los que determinan e influyen a retrasar o no el envejecimiento. Sin embargo, pensamos que esta teoría puede complementarse con las Teorías Sociales, el Viejismo, ya que como Comfort expuso en 1977, “el 75% de los cambios relacionados con la edad pueden ser atribuidos al envejecimiento social y son producto de nuestras creencias, prejuicios y conceptos erróneos sobre la vejez”.
Es aquí donde reside la importancia de que los propios profesionales enfermeros sepamos tratar al anciano de forma adecuada, conocer que sus síntomas pueden cambiar ante cualquier patología, sus cambios anatómicos y fisiológicos y es donde esta asignatura cobra importancia, ya que en el artículo titulado: “Modificación de estereotipos negativos en la vejez en estudiantes de enfermería”, podemos encontrar que: “existe una prevalencia alta de estereotipos negativos hacia la vejez entre los estudiantes de enfermería a pesar de haber realizado prácticas clínicas y estar en el tercer curso del Grado en Enfermería. La asignatura ha demostrado ser eficaz para la modificación de estos estereotipos. La adecuada formación de los futuros profesionales contribuirá de manera notoria a la dispensación de un cuidado adecuado, erradicando tendencias como el edadismo que siguen siendo prevalentes en el sistema sanitario”¹.
Por último, os dejo un vídeo muy bueno que explica la Teoría de los Radicales Libres y me gustaría concluir diciendo que hemos visto y podemos ver cada día que es increíble la capacidad que tienen los ancianos para asumir las cosas como la muerte y que la vejez o llegar a una edad avanzada, como dijo el protagonista de dicho documental, es el logro en la carrera de la vida.
Bibliografía